La participación comunitaria y el PCI

 ¡Hola! Hoy en ViviendoPatrimonio haré un recorrido por los conceptos de comunidad y PCI e introduciré un concepto clave en la gestión del PCI, el concepto de gobernanza. Finalmente, cerraré esta entrada con un caso de buenas prácticas de gestión participativa: el proyecto de Qhapac Ñan, declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad en el año 2014.

La participación comunitaria y el PCI

1 LA COMUNIDAD Y EL PCI

Según la Convención 2003, las comunidades son “las que practican y transmiten el PCI” y son ellas mismas quienes reconocen, expresan y se identifican con un conjunto de bienes seleccionados previamente de su cultura y que lo consideran patrimonial. Su patrimonio les identifica y genera pertenencia a una comunidad dada y a un territorio. Esa identificación con el patrimonio construye su identidad colectiva en el grupo que se recrea y renueva constantemente desde el presente garantizando su proyección a futuro y recurriendo al pasado heredado.

El concepto de comunidad en la Convención de 2003 es un concepto abierto. Tal como señala CRESPIAL (2020), se sugiere que la comunidad sea pensada como un concepto amplio, profundo y plural. La comunidad no siempre está claramente delimitada o consolidada y nunca son homogéneas, ya que en su interior existen tensiones, disputas y diferencias que llevan a procesos de negociación y consenso constantes. Por ello, la comunidad se va conformando en la misma práctica de la salvaguardia al igual que sus propias manifestaciones culturales que varían, mutan, se resignifican a través del tiempo. Es en esa diversidad en continua transformación social donde reside justamente su riqueza.  

El PCI, en tanto patrimonio vivo, se expresa en el continuo cambio protagonizado por los individuos, grupos y comunidades, y es esta misma plasticidad que lo hace también vulnerable. En su dinamismo se transforma y se resignifica en diferentes procesos históricos y está sujeto al contexto. Es recreado y experimentado en tiempo presente, fortaleciendo a su vez, vínculos entre el pasado de las comunidades, el presente y lo que está por venir.

De aquí que el PCI sea una práctica cotidiana, inserta en un sistema de valores y creencias de una comunidad o grupo social dado en donde reproduce este mismo sistema con contenidos simbólicos y prácticas que ordenan y orientan la convivencia social. Las manifestaciones del PCI como parte de la cotidianidad permiten enfrentar la escasez de alimentos, la variabilidad climática y hasta la resolución de conflictos y la reconstrucción del tejido social. El PCI constituye entonces un conocimiento altamente especializado, dinámico y vivo, consciente de los recursos naturales y su administración.

Dada la importancia que ese patrimonio tiene en la comunidad es necesario pensar a las comunidades como gestoras de su patrimonio y no como meras comunidades portadoras ya que las deja en un lugar de pasividad. (CRESPIAL, 2020). Son las mismas comunidades quienes deben decidir qué es y qué no es patrimonio, es decir qué les representa, identifica, genera pertenencia y qué no, aunque esto no siempre pasa…

2 ¿QUÉ ES LA GOBERNANZA?

Llegados a este punto nos topamos con un concepto que se vuelve clave en la articulación con el PCI y, es la GOBERNANZA.

Este concepto definido en la Convención sobre la Protección de la Diversidad de las Expresiones Culturales de  UNESCO 2005,

“(…) abarca los marcos normativos, las políticas públicas, las infraestructuras, la capacidad institucional y los procesos destinados a fomentar el desarrollo cultural inclusivo, la estructuración de sectores culturales dinámicos y la promoción de la diversidad. (…) Por lo tanto, la gobernanza cultural desempeña un papel fundamental para que la cultura contribuya plenamente al desarrollo humano inclusivo basado en los derechos.”[1] (UNESCO, 2005).

Además, la Gobernanza:

“examina el sistema nacional de gobernanza de la cultura (…) los derechos culturales y la diversidad cultural, la distribución de las infraestructuras culturales seleccionadas que facilitan la participación en la vida cultural, y el establecimiento de mecanismos institucionales para la participación de la sociedad civil en la toma de decisiones.” (UNESCO, 2005).

La gobernanza puede ser entendida, por tanto, como un modelo de interacciones integradas a través del Estado, instituciones transnacionales y organizaciones internacionales que es asumido bajo un control supranacional ya que reduce el campo de la soberanía del estado-nación y su autonomía (Pierre & Peters, 2000:15 y 16 en Gómez, 2010). Esta situación está afianzada por los compromisos y acuerdos internacionales que los Estados Parte asumen y ratifican en instrumentos jurídicos como las Convenciones de UNESCO de Patrimonio Mundial, Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial y Diversidad de las Expresiones Culturales.   

Sin embargo, se debe poner en el centro de la toma de decisiones a las mismas comunidades gestoras de su propio patrimonio. De aquí que el concepto de gobernanza debe articular también el ámbito de lo local, las comunidades y otros actores vinculados a las mismas como pueden ser las ongs.


Como señala el CRESPIAL en su página web, la participación debe ser “activa de las comunidades en la salvaguardia y una gestión consciente y activa del PCI por parte de las comunidades, a través del fortalecimiento de su rol como creadores de políticas y de acciones que viabilicen la salvaguardia de su PCI. De aquí que es muy considerable realzar la labor que realiza el Centro y que expresa Adriana Molano directora en funciones hasta el año 2020, con las siguientes palabras:

“Una de las apuestas del Centro en este periodo fue la incidencia en políticas públicas y gobernanza cultural poniendo en el centro de la toma de decisiones a las comunidades como gestoras de su patrimonio. El Crespial se enfocó en las comunidades para que ellas pudieran hablar desde su propia voz y plantearle a los estados y a los diferentes actores cómo se gestiona la salvaguardia desde su mirada intrínseca”. (Molano, 2020 en CRESPIAL Web). 

La gestión compartida implica el respeto a la autonomía de las comunidades en lo que respecta a las prácticas, acciones y mecanismos necesarios para garantizar la sostenibilidad de su patrimonio vivo y también favorece el desarrollo de procesos colaborativos en los cuales las instituciones públicas. (Ibídem).
 

3 EL CASO DE QHAPAQ ÑAN

El Qhapaq Ñan es un excelente ejemplo, a mi entender, de un proyecto de gobernanza que incluye y respeta todos los niveles de gobierno: local, nacional e Internacional.

El Qhapaq Ñan es un proyecto regional que se constituye por una red de caminos construidos por culturas prehispánicas que se extienden a través de seis países sudamericanos, cuyo eje longitudinal que cruza por completo la cordillera de los Andes. En su momento, esta red de caminos fue parte de una aspiración de expansión e integración de territorios del Imperio Inca durante el siglo XV y parte del XVI dentro de un proyecto político denominado como el Tahuantinsuyo. (Lumbreras; 2006:11-13 en Gómez, 2010).

El Qhapaq Ñan fue inscrito en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO, en la categoría de Itinerario Cultural, el 21 de junio de 2014, durante la 38° Reunión del Comité de Patrimonio Mundial de la UNESCO, reunido en Doha, Qatar.


La nominación del Qhapaq Ñan se ha convertido en un proceso de gobernanza porque desde el principio la metodología y lineamientos de la investigación han sido acordados por las autoridades culturales de los diferentes países participantes, quienes a su vez en cada uno de los países han involucrado en el proceso a otras entidades del gobierno central. (Gómez, 2010).

El proyecto se desarrolló en tres niveles: internacional, nacional y local. Tal como se señala Ruiz Rubio (s/f), el Proyecto Qhapaq Ñan:

 “concibe la participación como un proceso social incluyente que facilita llegar a decisiones colectivas, involucrando activamente a las poblaciones, autoridades locales, instituciones públicas y privadas para permitir que sus expectativas y propuestas sean incluidas en las políticas y acciones del Proyecto. En este sentido, se creó el Área de Participación Comunitaria que es la encargada de implementar acciones sociales efectivas, con la finalidad de que el patrimonio cultural vinculado a la red de caminos se convierta en una herramienta estratégica para el desarrollo social, económico y cultural de la población, que deberá empoderarse en su uso como resultado de una gestión participativa.”

Con el fin de promover la gestión participativa se da lugar a iniciativas locales mediante espacios de diálogo, cooperación y compromiso conjunto para la protección y puesta en uso social del patrimonio cultural, fomentando la percepción del mismo como una herramienta de mejora en la calidad de vida de la población. (Ibídem, s/f).

Como podemos comprobar, el PCI es una excelente herramienta de visibilización, integración, diálogo que propicia el desarrollo social de las comunidades en cuestión y como señala el CRESPIAL, el PCI “es un orientador de las relaciones de las comunidades con su entorno y una forma de construir estos entornos” que a su vez, se articulan a otros actores sociales: ongs, academia, gobierno nacional, organismos internacionales.

En la próxima entrada hablaré sobre qué son las directrices de la Convención de 2003 y su vinculación con el desarrollo social, pero por ahora me despido y como siempre, nos volvemos a encontrar en ViviendoPatrimonio.

¡Hasta pronto!

Lhur

 

REFERENCIAS

CRESPIAL. (2020). PARTICIPACIÓN COMUNITARIA para la salvaguardia del PCI. Lineamientos orientadores para los Estados. Disponible en:

http://crespial.org/wp-ontent/uploads/2020/12/Participacion_comunitaria_salvaguardia_pci-Lineamientos_orientadores_estados.pdf

UNESCO (2003). Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial. Disponible en: https://en.unesco.org/ UNESCO. 2005.

UNESCO (2005). Convención sobre la sobre la protección y la promoción de la diversidad de las expresiones culturales.

Disponible en: https://en.unesco.org/

Gómez, D. (2010). La diversidad como elemento de gobernanza dentro de una nueva forma de conservación del Patrimonio. V Congreso Latinoamericano de Ciencia Política. Asociación Latinoamericana de Ciencia Política, Buenos Aires. Disponible en: https://cdsa.aacademica.org/000-036/422.pdf?view

Ruiz Rubio, R. (s/f). El rol de la participación comunitaria en el Proyecto Qhapaq Ñan. Disponible en: https://alfarcolectivo.files.wordpress.com/2015/04/142136509-el-rol-de-la-participacion-comunitaria-en-el-proyecto-qhapaq-nan.pdf

 

 

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