HUMANIDADES DIGITALES, PATRIMONIO DIGITAL Y MEMORIA

 ¡Hola! Hoy en ViviendoPatrimonio quiero hablarte de las Humanidades Digitales, el Patrimonio Digital y la Memoria Colectiva.

¡Buena Lectura!

 ¿DIGITALIZAR LAS MEMORIAS?


  Las nuevas tecnologías
, Web. 2.0, 3.0, móviles y las plataformas multimedias están transformando las maneras en las que accedemos a nuestro pasado, la forma en que producimos nuestros registros, las representaciones sobre el pasado, en definitiva, están cambiando nuestras prácticas sociales en lo que respecta a la construcción de nuestra memoria colectiva.

Las bibliotecas, archivos, museos, están dejando de ser los centros tradicionales de repositorios culturales para ser reemplazados por nuevas plataformas digitales. Sin embargo, la consolidación de la memoria no depende únicamente de las comunidades o sujetos individuales. Como señala Ricaurte (2013), depende también de decisiones institucionales, gubernamentales que responden a intereses políticos e ideológicos concretos. Es por este motivo que las humanidades digitales pueden facilitar los “procesos de registro, conservación y recuperación de las diversas memorias de la cultura, a partir de políticas públicas que fomenten el desarrollo de proyectos relacionados con las múltiples manifestaciones del patrimonio de las comunidades.” (Ricaurte, 2013:1).

El reto consiste en que las instituciones de todos los niveles (universidades, organismos internacionales, Estado, etc.) tomen conciencia del valor y transcendencia que supone para la sociedad, garantizar los procesos de registro, conservación y difusión de las memorias de los diferentes grupos sociales y comunidades, como una estrategia fundamental para la creatividad de la cultura, la construcción identitaria, la revaloración de la historia y la recuperación de las memorias excluidas, olvidadas o marginadas.

 

EL PATRIMONIO DIGITAL

El cambio tecnológico ha generado un cambio de paradigma en la creación, preservación, difusión y uso del patrimonio cultural. Dicho cambio ha llevado a la construcción de una nueva categoría: el patrimonio digital y con éste su necesidad de regulación. En el año 2003 se instrumenta desde la UNESCO la Carta sobre la Preservación del Patrimonio Digital.

La Carta establece en su artículo 1 que el Patrimonio Digital consiste en:

 

(…) recursos únicos que son fruto del saber o la expresión de los seres humanos. Comprende recursos de carácter cultural, educativo, científico o administrativo e información técnica, jurídica, médica y de otras clases, que se generan directamente en formato digital o se convierten a éste a partir de material analógico ya existente. Los productos “de origen digital” no existen en otro formato que el electrónico.

 

Los objetos digitales pueden ser textos, bases de datos, imágenes fijas o en movimiento, grabaciones sonoras, material gráfico, programas informáticos o páginas Web, entre otros muchos formatos posibles dentro de un vasto repertorio de diversidad creciente. A menudo son efímeros, y su conservación requiere un trabajo específico en los procesos de producción, mantenimiento y gestión.

Asimismo, la Carta de 2003 establece que el objetivo de la conservación del patrimonio digital es que éste sea accesible para el público.

La Carta está estrechamente vinculada con la Recomendación de la UNESCO de 2015 sobre la Preservación y el Acceso al Patrimonio Documental Incluido en Forma Digital. En la Recomendación se estipula que el patrimonio documental comprende tanto, documentos de valor significativo y duradero para una comunidad; cultura; país o la humanidad en general y “cuyo deterioro o pérdida supondrían un empobrecimiento perjudicial”.

El Patrimonio Documental Digital permite comprender la historia social, política y colectiva, así como personal. Dicho patrimonio refleja la memoria e identidad de un grupo social, una comunidad o un país. En la misma Recomendación se alienta a los Estados a que sean las instituciones encargadas de la memoria (archivos, bibliotecas, museos y otras organizaciones educativas, culturales y de investigación) quienes asuman esta tarea de preservar, difundir y dar accesibilidad a estos documentos patrimoniales.

Además de la asunción de esas tareas por parte de las instituciones de la memoria, una gestión correcta del patrimonio digital implicaría la capacidad de enriquecerlo con nuevos conocimientos y utilizarlo de acuerdo con los intereses específicos de grupos o individuos. La posibilidad tecnológica de analizar, interrelacionar y utilizar una gran cantidad de datos contenidos en una plataforma digital trasciende fronteras en la posibilidad de participación activa por parte de los actores, al crear contenido, así como en la difusión y uso de dicho conocimiento.

LA MEMORIA COLECTIVA

En el campo de las Ciencias Sociales, la memoria se encuentra asociada a todo aquello que nos vincula con el pasado, desde donde construimos y reconstruimos nuestra realidad en función de la historia asumida por cada sujeto, de sus experiencias vividas, y que nos permiten responder a la cuestión fundamental de quiénes somos y de dónde venimos. 


 

La memoria se actualiza desde los diferentes grupos sociales que la rescatan, la preservan, la conmemoran o la olvidan. En ella se apoyan los procesos de construcción de identidades, los espacios de pertenencia y de reivindicaciones diversas. (Da Silva Catela, 2005 citado por Bruzzo Iraola, 2019:35). “La memoria constituye en consecuencia, uno de los elementos claves para la cohesión social, la identidad como pertenencia a un grupo y la supervivencia de las tradiciones, creencias, valores, tecnologías.” (Da Silva Catela, 2005 citador por Ibídem, 2019:35).

Maurice Halbwachs (2004) plantea que, la memoria tiene siempre un carácter social, por lo que resulta inadmisible la posibilidad de una memoria individual autónoma. Sin embargo, Halbwachs propone una diversidad de formas de pensar, en donde cada memoria individual constituye un punto de vista sobre la memoria colectiva. La memoria colectiva si bien envuelve las memorias individuales no se confunde con ellas y evoluciona según sus leyes. Los recuerdos individuales pueden penetrar en ella, pero cambian en cuanto vuelven a colocarse en un conjunto que ya no es parte de la conciencia personal. (Halbwachs, 2004).

Halbwachs (2004) apunta que son los recuerdos e historias los que construyen la memoria colectiva, a través de un proceso social de reconstrucción del pasado vivido y experimentado por el grupo social. En esa construcción se da, apunta Giménez (2005), un trabajo de selección, de reconstrucción y a veces de transfiguración o idealización, en función de las necesidades del presente y del futuro.

Para evitar entender a la memoria colectiva como una entidad reificada o cosificada que “que existe por encima y separada de los individuos” (Jelin, 2002:22), Halbwachs desarrolla el concepto de los marcos sociales dentro de los cuales se insertan los recuerdos individuales. Los marcos sociales dan sentido a las rememoraciones individuales. “Lo colectivo de la memoria es el entramado de tradiciones y memorias individuales en un fluir permanente y con cierta estructura, dada por códigos culturales compartidos” (Ibídem, 2002:22).

De los marcos de sociales Halbwachs (2004) distingue: los generales, que son los marcos espaciales, temporales y de lenguaje y otros marcos específicos tales como el familiar, religioso y de clase.

HACIA UN APROXIMACIÓN DE LAS HUMANIDADES DIGITALES

No existe consenso sobre la definición de las Humanidades Digitales debido a sus múltiples aristas y miradas disciplinares, pero de modo sintético se podría decir que las HD son resultado del encuentro entre las humanidades y la cultura digital (Burdick et al., 2012; Schreibman et al., 2004; Terras et al., 2013 citado por Civallero, 2017).

En septiembre de 2012 se realizó un ThatCamp en París del cual surgió el “Manifiesto por las Humanidades Digitales”, en dicho documento se expresa:

 

1. El giro digital de nuestra sociedad modifica y cuestiona las condiciones de producción y difusión del conocimiento.

2. Para nosotros, las Humanidades Digitales alcanzan al conjunto de las Ciencias Sociales, Artes y Letras. Las Humanidades Digitales no olvidan el pasado. Se basan, en cambio, en el conjunto de paradigmas, experiencias y conocimientos específicos para estas disciplinas, acompañándose de las herramientas y perspectivas del campo de lo digital.

3. Las Humanidades Digitales designan una transdisciplina, métodos, dispositivos y perspectivas heurísticas relacionadas con lo digital en el campo de las Humanidades y las Ciencias Sociales. (Manifiesto por las Humanidades Digitales en Rio Riande y González Blanco García, 2015:14).

 

A pesar de que no existe un acuerdo sobre la conceptualización de las HD, lo que sí resulta claro es que están generando un cambio de paradigma en la construcción de conocimiento, en la forma de investigar, en las redes de colaboraciones inter y multidisciplinares creando en consecuencia, un nuevo marco de trabajo para las ciencias sociales y humanas en general y para las disciplinas de la conservación de la memoria en particular. (Civallero, 2017). Por ello, las Humanidades Digitales, en su diversidad temática, metodológica y de todo género, representan la oportunidad y la necesidad de trabajar multidisplinarmente siempre con la aplicación de las nuevas tecnologías como elemento protagonista e hilo conductor (Baraibar Echeverría, 2014).

 EL RESGUARDO DIGITAL DE LA MEMORIA COLECTIVA




La memoria colectiva hace a la identidad de un pueblo, que lo obliga a repensarse, a reinventarse. Esa memoria nos dice quiénes somos, de dónde venimos y nos sirve de brújula para señalarnos hacia dónde vamos. Es la memoria que recuerda al individuo común, a su vida cotidiana, pequeña, con sus sentires, sus ideas, sus pérdidas, sus sueños y que como siempre, se ausentará de los libros de historia.

La memoria viva nos permite adentrarnos con un microscopio sensible a esa ventana del pasado, a esas voces frágiles y silenciosas que en caso de no escucharlas quedarán olvidadas para siempre. Es nuestro patrimonio intangible que nos habla de nosotros como humanidad.

Contener la memoria colectiva en un soporte digital implica preservarla y convertirla en un bien tangible y patrimonial de modo que “(…) esas memorias, esos recuerdos, esos saberes sigan siendo repetidos, reproducidos y perpetuados.” (Civallero, 2017:3-4).

De aquí la importancia de su digitalización, ya que de otro modo esas esas historias pequeñas se perderían y nos imposibilitarían comprender de manera integral el desarrollo de una comunidad o grupo social. Además, su digitalización y difusión en plataformas de acceso abierto ayudarían a revitalizar las identidades de grupos sociales invisibilizados y olvidados.

 ¡Y esto fue todo por hoy!  Como siempre, nos volvemos a encontrar en ViviendoPatrimonio.

 ¡Hasta pronto!

 Lhur

 

Referencias Bibliográficas

BARAIBAR ECHERVERRÍA, A. (2014). Las Humanidades Digitales desde sus centros y periferias. Janus, 7-15. Recuperado de: https://www.janusdigital.es/

BRUZZO IRAOLA, L. (2019). “Recuerdos del Gavilán”. El rol de la memoria colectiva en la activación del patrimonio de un paraje rural del Partido de Coronel Pringles, Provincia de Buenos Aires. (Tesis de Maestría no publicada), Universidad del Centro de la Provincia de Buenos Aires, Argentina. https://www.ridaa.unicen.edu.ar/xmlui/handle/123456789/2155

CIVALLERO, E. (2017). Memorias, bibliotecas y humanidades. Caminos a Futuro. XXI Congreso Internacional de Bibliotecología, Colegio de Bibliotecarios de Chile. Valparaíso, Chile.

GIMÉNEZ, G. (2005). Patrimonio e identidad frente a la globalización. Cuadernos del patrimonio cultural y turismo, (13), 178-182. Recuperado de:

https://www.cultura.gob.mx/turismocultural/cuadernos/pdf13/articulo16.pdf

HALBWHACHS, M. (2004). La Memoria Colectiva. Zaragoza: Prensas Universitarias de Zaragoza.

JELIN, E. (2001). Los trabajos de la memoria. Madrid: Siglo XXI Editores.

RICAURTE, P. (2013). Memoria colectiva. Red de humanidades digitales. Recuperado de: http://humanidadesdigitales.net/blog/2013/05/07/memoria-colectiva-y-humanidades-digitales/

UNESCO. (2003). Carta sobre la Preservación del Patrimonio Digital. Disponible en:

https://es.unesco.org/themes/information-preservation/digital-heritage

UNESCO. (2015). Recomendación sobre la Preservación y el Acceso al Patrimonio Documental Incluido en Forma Digital. Disponible en:

https://es.unesco.org/themes/information-preservation/digital-heritage

 

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